Mostrando entradas con la etiqueta Mira lo que he encontrado por la red. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mira lo que he encontrado por la red. Mostrar todas las entradas
18 de octubre de 2007
alguien nos ha tenido en cuenta...
"Los hermanos
La rivalidad entre hermanos forma parte de la vida familiar, es algo normal y universal. Si bien la relación con los padres enseña al niño a tratar con la autoridad, la relación entre hermanos se establece entre iguales. Esto entrena al niño a resolver una serie de conflictos parecidos a los que en un futuro surgirán con sus amigos y parejas, y a entender que las cosas no siempre resultan como uno querría.
Esto se acentúa en aquellas familias con un niño TDAH. En estos casos, todos sus miembros resultan afectados, ya que los padres se ven obligados a poner en marcha una serie de conductas especiales para responder a los síntomas de forma adecuada.
Esto implica que a veces descuiden a los hermanos del niño, lo cual suele generar en ellos una rivalidad exagerada para con su hermano, y al mismo tiempo, un gran resentimiento hacia sus padres.
Las siguientes pautas tienen como objetivo que usted “equilibre la balanza”, para que ninguno de sus hijos se sienta solo o dejado de lado. No olvide que si bien este trastorno afecta a toda la familia, el modo en que lo hace depende directamente de los padres.
Todos los niños necesitan afecto
Es fundamental que sus hijos no TDAHsepan que usted los quiere y que también son importantes para usted. Por lo tanto, busque un tiempo para estar con ellos; trate de hacer algo que a ellos les guste y que no haría si estuviera su hijo con TDAH.
Por ejemplo, pueden ir al cine (lo que requiere prestar atención por un tiempo prolongado) o a comer a un restaurante (lo que implica permanecer sentado y no molestar a las personas que están a su alrededor).
Cuídese de decir algo como “Ya que Daniel no está, hoy nos podemos divertir”. Esto puede acentuar aún más las diferencias entre el niño con TDAH y sus hermanos, ubicándole en una situación de inferioridad.
Reconozca las habilidades de su hijo sin TDAH
Si bien un niño sin TDAH no necesita que lo premien por cada comportamiento apropiado, él también necesita de motivación y apoyo. Si se porta bien o saca buenas calificaciones en el colegio, usted puede estimularle con algunos elogios o premios. De esta forma, el también encontrará motivos para esforzarse y superar sus capacidades.
Motive al niño con TDAH y a sus hermanos a resolver las diferencias entre ellos
Ellos deben aprender por sí mismos a llegar a un compromiso. Por ejemplo, si se están peleando por un juguete, no intente buscar al culpable del conflicto. Usted debe enseñarles a ambos que pelear está mal y que el motivo es secundario. Dígales esto, quíteles el juguete y adviértales que no se les devolverá hasta que se reconcilien.
Sea justo
Usted debe enseñar a los hermanos del niño a ser tolerantes con sus malas conductas. Sin embargo, el niño con TDAH también debe aprender que portarse mal tiene sus consecuencias y que los demás tienen derecho a enfadarse.
No justifique sus comportamientos negativos diciéndole a sus hermanos que “él es así”. Esto generará en ellos celos y resentimiento, y además hará que el niño con TDAH crea que todo el mundo está obligado a aguantarle. "
http://www.feaadah.org/default.cfm?id_seccion=1417&id_c=2&id_seccion_padre=1413
La rivalidad entre hermanos forma parte de la vida familiar, es algo normal y universal. Si bien la relación con los padres enseña al niño a tratar con la autoridad, la relación entre hermanos se establece entre iguales. Esto entrena al niño a resolver una serie de conflictos parecidos a los que en un futuro surgirán con sus amigos y parejas, y a entender que las cosas no siempre resultan como uno querría.
Esto se acentúa en aquellas familias con un niño TDAH. En estos casos, todos sus miembros resultan afectados, ya que los padres se ven obligados a poner en marcha una serie de conductas especiales para responder a los síntomas de forma adecuada.
Esto implica que a veces descuiden a los hermanos del niño, lo cual suele generar en ellos una rivalidad exagerada para con su hermano, y al mismo tiempo, un gran resentimiento hacia sus padres.
Las siguientes pautas tienen como objetivo que usted “equilibre la balanza”, para que ninguno de sus hijos se sienta solo o dejado de lado. No olvide que si bien este trastorno afecta a toda la familia, el modo en que lo hace depende directamente de los padres.
Todos los niños necesitan afecto
Es fundamental que sus hijos no TDAHsepan que usted los quiere y que también son importantes para usted. Por lo tanto, busque un tiempo para estar con ellos; trate de hacer algo que a ellos les guste y que no haría si estuviera su hijo con TDAH.
Por ejemplo, pueden ir al cine (lo que requiere prestar atención por un tiempo prolongado) o a comer a un restaurante (lo que implica permanecer sentado y no molestar a las personas que están a su alrededor).
Cuídese de decir algo como “Ya que Daniel no está, hoy nos podemos divertir”. Esto puede acentuar aún más las diferencias entre el niño con TDAH y sus hermanos, ubicándole en una situación de inferioridad.
Reconozca las habilidades de su hijo sin TDAH
Si bien un niño sin TDAH no necesita que lo premien por cada comportamiento apropiado, él también necesita de motivación y apoyo. Si se porta bien o saca buenas calificaciones en el colegio, usted puede estimularle con algunos elogios o premios. De esta forma, el también encontrará motivos para esforzarse y superar sus capacidades.
Motive al niño con TDAH y a sus hermanos a resolver las diferencias entre ellos
Ellos deben aprender por sí mismos a llegar a un compromiso. Por ejemplo, si se están peleando por un juguete, no intente buscar al culpable del conflicto. Usted debe enseñarles a ambos que pelear está mal y que el motivo es secundario. Dígales esto, quíteles el juguete y adviértales que no se les devolverá hasta que se reconcilien.
Sea justo
Usted debe enseñar a los hermanos del niño a ser tolerantes con sus malas conductas. Sin embargo, el niño con TDAH también debe aprender que portarse mal tiene sus consecuencias y que los demás tienen derecho a enfadarse.
No justifique sus comportamientos negativos diciéndole a sus hermanos que “él es así”. Esto generará en ellos celos y resentimiento, y además hará que el niño con TDAH crea que todo el mundo está obligado a aguantarle. "
http://www.feaadah.org/default.cfm?id_seccion=1417&id_c=2&id_seccion_padre=1413
28 de agosto de 2007
navegando por internet...
... he encontrado un articulo interesante y me ha gustado mucho porque hace referencia a los hermanos/as y compañeros/as de clase.
"PSICOLÓGICA
La vida puede ser difícil para niños con el trastorno de déficit de atención. Ellos son los que a menudo tienen problemas en la escuela, no pueden terminar un juego y pierden amistades. Pueden pasar horas angustiantes cada noche luchando para concentrarse en la tarea y luego olvidarse de llevarla a la escuela.
No es fácil hacer frente a estas frustraciones día tras día. Algunos niños liberan su frustración actuando de manera contraria, iniciando peleas o destruyendo propiedad. Algunos vuelcan su frustración en dolencias del cuerpo, tal como el niño que tiene dolor de estómago todos los días antes de la escuela. Otros mantienen sus necesidades y temores adentro para que nadie pueda ver lo mal que se sienten.
También es difícil tener una hermana o hermano o compañero de clase que se enoja, te saca los juguetes y pierde tus cosas. Los niños que viven o comparten un aula con un niño con estas características, también se frustran. Pueden también sentirse abandonados en tanto que sus padres o maestros tratan de arreglárselas con el niño hiperactivo como puedan. Pueden sentir resentimiento hacia el hermano o hermana que nunca termina sus deberes en el hogar o sentirse atropellados por un compañero de clase. Quieren amar a su hermano y llevarse bien con su compañero de clase, pero a veces es tan difícil!
Es especialmente difícil ser el padre de un niño que está lleno de actividades descontroladas, deja desordenes, coje rabietas y no escucha o sigue instrucciones. Los padres a menudo se sienten impotentes y sin recursos. Los métodos usuales de disciplina, tales como razonamiento y retos no funcionan con este niño porque el niño en realidad no elige actuar de estas maneras. Es sólo que su autodominio va y viene. A raíz de pura frustración, los padres reaccionan dándoles palizas, le ridiculizan y le gritan al hijo a pesar de que saben que no es apropiado. Su respuesta deja a todos más alterados que antes. Entonces se culpan a sí mismos por no ser mejores padres. Una vez que se diagnostica el niño y recibe tratamiento, algo de la perturbación emocional dentro de la familia comienza a desvanecerse."
http://www.psicopedagogia.com/articulos/?articulo=188.
"PSICOLÓGICA
La vida puede ser difícil para niños con el trastorno de déficit de atención. Ellos son los que a menudo tienen problemas en la escuela, no pueden terminar un juego y pierden amistades. Pueden pasar horas angustiantes cada noche luchando para concentrarse en la tarea y luego olvidarse de llevarla a la escuela.
No es fácil hacer frente a estas frustraciones día tras día. Algunos niños liberan su frustración actuando de manera contraria, iniciando peleas o destruyendo propiedad. Algunos vuelcan su frustración en dolencias del cuerpo, tal como el niño que tiene dolor de estómago todos los días antes de la escuela. Otros mantienen sus necesidades y temores adentro para que nadie pueda ver lo mal que se sienten.
También es difícil tener una hermana o hermano o compañero de clase que se enoja, te saca los juguetes y pierde tus cosas. Los niños que viven o comparten un aula con un niño con estas características, también se frustran. Pueden también sentirse abandonados en tanto que sus padres o maestros tratan de arreglárselas con el niño hiperactivo como puedan. Pueden sentir resentimiento hacia el hermano o hermana que nunca termina sus deberes en el hogar o sentirse atropellados por un compañero de clase. Quieren amar a su hermano y llevarse bien con su compañero de clase, pero a veces es tan difícil!
Es especialmente difícil ser el padre de un niño que está lleno de actividades descontroladas, deja desordenes, coje rabietas y no escucha o sigue instrucciones. Los padres a menudo se sienten impotentes y sin recursos. Los métodos usuales de disciplina, tales como razonamiento y retos no funcionan con este niño porque el niño en realidad no elige actuar de estas maneras. Es sólo que su autodominio va y viene. A raíz de pura frustración, los padres reaccionan dándoles palizas, le ridiculizan y le gritan al hijo a pesar de que saben que no es apropiado. Su respuesta deja a todos más alterados que antes. Entonces se culpan a sí mismos por no ser mejores padres. Una vez que se diagnostica el niño y recibe tratamiento, algo de la perturbación emocional dentro de la familia comienza a desvanecerse."
http://www.psicopedagogia.com/articulos/?articulo=188.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)